Comprueba la base de medición
Registra el periodo, la moneda, la referencia, los flujos de efectivo y si el resultado es simulado o real. Separa las rentabilidades brutas de las rentabilidades después de costes. Las cifras anualizadas deben acompañarse del periodo de observación y la convención de cálculo.
Lee la trayectoria además del punto final
Dos series pueden tener el mismo punto final y distintas pérdidas intermedias. En un ejemplo construido, 100 → 80 → 110 y 100 → 105 → 110 terminan ambas un 10% por encima del inicio; sus caídas máximas observadas son del 20% y del 0%. Son secuencias didácticas, no estrategias observadas.
Interpreta las métricas ajustadas al riesgo
La ratio de Sharpe depende de la frecuencia de las rentabilidades, la convención del tipo libre de riesgo y la estimación de la variabilidad. Compara solo definiciones compatibles. Una sola ratio no muestra la concentración de posiciones, las pérdidas extremas ni si la regla se seleccionó tras muchos intentos.
Comprueba qué resiste a unos costes realistas
Revisa la rotación y los supuestos de comisiones y deslizamiento. Solicita un análisis de sensibilidad a los costes y un periodo reservado. Registra las conclusiones como respaldadas, condicionales o pendientes, con las evidencias de cada una. Ninguna puntuación de esta página determina si se debe invertir.
Fuentes y referencias
- William F. Sharpe — The Sharpe Ratio (1994) ↗
- Bailey et al. — The Probability of Backtest Overfitting (2015) ↗
Las referencias respaldan definiciones concretas o el contexto metodológico. Los ejemplos y las listas de comprobación de investigación son explicativos; no se afirma ningún resultado de rendimiento.